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HISTORIA
En
sus orígenes, el villancico no tuvo contenido religioso.
Eran canciones sencillas, que reflejaban la vida en las
villas. Hablaban de los sucesos que acontecían en la
comarca y se cantaban en las fiestas.
De
todos ellos, se desarrolló con más fuerza el que hablaba de
la Navidad y ha llegado hasta nuestros días, donde no pueden
faltar en cualquier celebración que recuerde el nacimiento
Niño Dios.
Por
estos días, los super éxitos musicales de los artistas top
deben dejar su lugar a esas canciones que, año tras año, se
tararean y cantan durante la Navidad.
Es
que los villancicos, construcciones poéticas y
musicales de carácter popular y de estructura sencilla, cuya
existencia data de tiempos remotos, aún mantienen toda su
pureza, originalidad y sensibilidad.
Forman parte de la cultura literaria y musical de pueblos
cristianos y se refieren al nacimiento de Jesucristo, a la
vida de la Virgen María, al canto de los ángeles por el
nacimiento de Jesús y a cualquier tema relacionado con la
venida del Hijo de Dios a este mundo.
De
acuerdo a algunos historiadores, el villancico surgió
aproximadamente en el siglo XIII, siendo difundido en España
en los siglos XV y XVI, y en Latinoamérica desde el siglo
XVII.
Al
comienzo fue una forma poética española, que significaba
"canción de la villa" o "canción campesina", ya
que según parece fue un canto rústico de villanos o
aldeanos, quienes los utilizaban en sus fiestas como
registro de los principales hechos de una comarca; de la
vida cotidiana de los pueblos.
Pero
a lo largo de la historia, el villancico sufrió muchísimas
transformaciones, hasta que, a partir del siglo XIX, su
nombre quedó exclusivamente para denominar a los cantos que
aluden al misterio de la Navidad. |